Y viene sucediendo ya de un tiempo atrás, que uno afirma/acepta que es capaz de ciertas cosas y de otras no lo será nunca.
Como si en el sorteo de la vida, te tocase al nacer el pelo cobrizo ondulado, los ojos marrones rasgados, la capacidad de cantar, de escuchar y de hacer flores de papel marché y la imposibilidad de hacer buenas tortillas de patatas, de montar en bici y de pintar.
Pero no os engañéis amigos míos; cierto es que cada uno tendrá determinadas aptitudes y actitudes que le lleven a destacar en unas cosas por encima de otras, pero estas (in)capacidades que creemos tener son simplemente creencias de uno mismo. Creencias que autodesarrollamos porque es más sencillo permanecer sentado afirmando/aceptando《yo no sirvo para eso》que ponerse en pie-caer-levantarse-caer de nuevo y tras repetir este procedimiento el número de veces requeridas: APRENDER!
Sí! Aprender, porque nadie nace sabiendo, porque nadie nace enseñado, porque hasta quien más sabe de algo aprende cada día un poquito más sobre ello.
Por eso despega, no te quedes sentado y aprende a volar, nadie dijo que fuese fácil, pero él lo hizo porque nadie le dijo que era imposible.

No hay comentarios:
Publicar un comentario